VI. ¿Quién era?
Tenía en la mente un desorden de ideas que entraban y salían, sentía que mi cabeza sería oída zumbar y las ideas hacían daño físico en mi cerebro. Desde que supiera lo que sabía sobre mi final estuve sintiendo que no dormía, si acaso dormitaba debatiéndome entre las ideas, las interrogaciones que me tomaban, me hacían estremecer, me causaban daño al imaginar las respuestas, se sustituían, se derivaban de las previas, me torturaban, me hacían pensar, me hacían buscar, me daban luz pero también angustia. Era una lucha interior tremenda, dolorosa y con una aflicción que llegaba al martirio. Siempre al final, después de batallar y de encontrar ideas que me consolaban de la tribulación, llegaba a un estado de paz, de conformidad interior y hasta de placer. Luego, por fin conseguía dormir cortos momentos.
¿Tiene algún significado lo que está pasando? ¿Por qué vino Laura? ¿Es una coincidencia? ¿Por qué nunca había tenido una mujer como Laura? ¿Por qué, de las doce veces que he hecho sexo, nunca había lo había hecho tan intensamente, tan descaradamente y con tanta autoseguridad? ¿Qué hubiera hecho si ella se hubiera negado? ¿Por qué no se negó? ¿No se negó porque vivimos juntos circunstancias de peligro y violencia? ¿No se negó porque la protegí? ¿Aceptó coger conmigo, fue casi natural, porque me porté como un hombre, como un héroe, como un macho dominante? ¿Si no hubiera sido así jamás se hubiera puesto a coger conmigo? ¿Por qué fui capaz de portarme así? ¿Porque sé que perdiendo gano, o sea, ahorita para mí es mejor morir que seguir viviendo? ¿Tengo una enorme ventaja porque sé que, ya lo dijo José Alfredo, mi vida no vale nada? ¿Si no supiera que mi vida ya no vale nada, habría vivido lo mismo? ¿El placer de gozar de una hermosa mujer es una especie de consolación que me da la vida o Dios porque ya no gozaré lo que me correspondía y me están entregando los placeres de toda mi vida en un paquete que debo consumir fast track en seis meses como mínimo o en un año como máximo? ¿Laura será una puta? ¿Todas las actrices serán putas? ¿Mi madre será o habrá sido tan puta como Laura, o más? ¿Esto significa que soy un hijo de mi puta madre? ¿Por qué se me antoja pedirle a Dios, si es que existe, que bendiga a todas las putas del mundo? ¿Por qué será que siento que si no hay Dios que las bendiga, yo las bendigo con todas mis fuerzas? ¿De verdad Dios condenará a todas las mujeres que son tan libres, tan fuertes, tan diferentes a las mujeres que teníamos antes? ¿Por qué no aprendí a dibujar como Antonio para que mujeres tan bellas como Laura y mi madre me pidieran que las dibujase desnudas? ¿Antonio León dibujará a mi madre desnuda? ¿Por qué no? ¿Estos placeres serán un castigo para que me dé cuenta de la lastimosa manera en que desperdicié mi vida? ¿Entonces sí hay Dios? ¿Diosito organizó todo, el bar, los borrachos, ningún problema con delincuentes o pandilleros en la calle, ningún policía tratando de extorsionar, los borrachos con los que peleé, dizque valientes pero en realidad cobardes actuando como si hubieran preparado el numerito para que me luciera ante Laura? ¿Cómo me atreví a matar a ese pobre sujeto? ¿Por qué no lo maté? ¿Ahora podrá considerarse un privilegiado y decir “no me mataron porque Dios no lo quiso porque tengo una misión en esta vida”? ¿Esto, no haber muerto, será bueno para él porque lo reinicié en la vida? ¿Le di la vida o le di otra vida? ¿Entonces soy como su padre? ¿Es posible que tenga tanta suerte? ¿No lo maté porque inconscientemente no quise o porque Dios no lo quiso? ¿Mi suerte durará hasta que me muera? ¿Por qué se me ocurrió bañarla? ¿Por qué nunca había cogido tan rico ni con una mujer tan hermosa? ¿Esto será cosa del Diablo para que, después de haber tenido una vida de virtud, en mis últimos meses me condene al infierno? ¿O sólo me han ocurrido las cosas que he provocado con mi forma de comportarme? ¿He actuado así porque una persona que sabe cercano el día de su muerte actúa siempre con extrema desesperación? ¿Si tengo la enorme ventaja de saber que mi vida no vale nada, debo intentar algo muy grande? ¿Pero si intento algo muy grande, me alcanzará el tiempo? ¿Por qué nunca antes pensé que mi vida no vale nada? ¿Acaso mi vida valía más antes, que no sabía cuándo iba a morir, que ahora? ¿Acaso han valido más mis treinta y cinco años, mis tres novias, mi prometida, las doce veces que he cogido, sin contar la de anoche, mi puesto de trabajo propio de un frustrado; acaso eso ha valido más que una cogida con Laura? ¿Por qué siento que detesto el haber sido tan cobarde y tan autominusvaluado toda mi vida? ¿Por qué siento que me gustaría jugarme la vida cada día varias veces al día? ¿Será porque ya me queda poco tiempo de vida? ¿Será porque así puedo ganarme una buena muerte en vez de la horrible muerte por cáncer? ¿Por qué siento que de cualquier manera nada tiene sentido? ¿Por qué me causa tan gran placer que Laura haya elogiado mi virilidad y más porque lo haya hecho tan descaradamente? ¿Qué voy a hacer en los seis o doce meses que me quedan? ¿Voy a dedicarme a buscar la muerte para que se me dé la vida? ¿Ya me dediqué treinta y cinco años a cuidar mezquinamente de mi vida para que se me diera la muerte? ¿Por qué se me antoja dedicarme a beber y a coger los seis meses que me quedan de vida? ¿Merezco el título de verga de oro que me otorgó Laura? ¿Habrá algo más importante que coger con una hermosa mujer? ¿Cogeré sólo con Laura o tendré que buscar otras mujeres? ¿Por qué, en tan poco tiempo de vivir de verdad siento que la vida sin mujeres no vale la pena? ¿Quién decidió que fueran tan divinamente hermosas? ¿Por qué son tan bellas, o por qué nos lo parece? ¿Quién decidió, tan sabiamente, que con esas protuberancias, con esas curvas, con esos orificios, con esas suavidades nos habrían de volver locos? ¿O por qué ocurre así? ¿Las hizo Dios? ¿O las hizo el Diablo? Que Dios las bendiga y las haga más hermosas.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada